Cuando golpea el desastre, las primeras horas lo deciden todo
Cuando una inundación o tormenta saca a las familias de sus hogares de la noche a la mañana, lo que queda atrás rara vez se recupera a tiempo. El agua potable, la comida y un lugar seco para dormir marcan la diferencia entre superar los próximos días o no — y se necesitan antes de que la ayuda se agote.
Eso es lo que compra tu donación: agua, alimentos básicos, lonas, mantas y kits de higiene, cargados en el camión y repartidos por cuadrillas sobre el terreno en la zona afectada. No almacenamos tu donación — se convierte en suministros esa misma semana, comprados al por mayor para que cada dólar rinda más cerca de donde hace falta.
Cada despacho y recibo se publica aquí a medida que salen los suministros, para que sigas tu donación desde el depósito hasta las familias que alcanza. Cualquier excedente más allá de la meta permanece en el mismo esfuerzo de ayuda.
A dónde llega cada dólar
el equipo de respuesta está coordinando esta respuesta para las familias desplazadas por el desastre. Publicamos aquí cada despacho y recibo — para que sigas cada cargamento desde el depósito hasta la puerta que alcanza.